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Fotografía para el Encargo #04

Después de un tiempo con ganas de participar en los encargos del grupo de Strobist en español, y no poder hacerlo por diversos motivos (cámara estropeada, olvido, despiste…) por fin participé en el último; siendo además la foto más votada por los compañeros del grupo; lo cual agradezco enormemente.

Quería contar un poco cómo hice la foto:

En principio, la idea que tenía en mente era otra, quería hacer una fotografía en formato cuadrado, con el fondo degradado desde un gris más oscuro en la parte superior, hasta blanco en el inferior; pero tras hacer la primera prueba así, con este resultado, cambié de idea y busqué la mejor composición para este resultado.

De hecho, después de hacer varias pruebas, la primera foto era la mejor, y de hecho probablemente la habría utilizado si no hubiera sido porque la borré desde la cámara, cosa que no suelo hacer, pero que después de esto ya tengo más motivos para no volver a hacerlo.

La preparación fue muy sencilla: coloqué sobre la mesita de noche una hoja de papel de acuarela (si uno se fija mucho puede ver algo de textura), que se apoyaba también sobre la pared. Esta colocación la usé para la primera idea que comenté que tenía, con el pensamiento de que la curva del papel entre la mesita y la pared me facilitara el degradado, pero me sirvió para este resultado igualmente.

La cámara la tenía en el trípode, mientras yo sujetaba el flash con mi izquierda sobre la bola.

La única complicación habría sido el reflejo del flash sobre la bola, pero no hubo problema con eso al dispararlo justo sobre la parte más clara de la bola, que al aumentar ligeramente el contraste y pasar a blanco y negro en Photoshop, se disimuló por completo el reflejo. También aproveché para darle un repaso con el Ps a las pelusas que se veían sobre la bola, que la superficie tan negra y brillante es como un espejo.

Por cierto, el flash estaba desnudo, ya que al estar tan bajo sobre la bola no había necesidad de snoot ni nada por el estilo para concentrar el haz.

En fin, creo que no me olvido de nada. Si alguien tiene alguna curiosidad, que me la pregunte sim problemas que lo respondo todo 🙂

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A veces me gusta pensar en la iluminación como la suma de varias luces.

Con este ejemplo lo entenderéis mejor:

_MG_0177.JPG

luz principal

+

_MG_0178.JPG

luz de fondo

+


_MG_0175.JPG

luz de relleno

=


_MG_0170.JPG

foto final



ATENCIÓN: Todas las imágenes que aparecen a continuación han sido obtenidas tal cual de la cámara, ninguna ha pasado por ningún procesado adicional. (Ésto lo pongo por no decir que las fotos no son gran cosa… 😀 ). Además, estoy usando “Ecto” para escribir esta entrada y parece que afecta a la calidad de las fotos, los originales tienen mejores texturas.

Mi tía compró el otro día una maceta de orquídeas y como había visto las anteriores me pidió que le hiciera unas fotos a estas también. Al final, acepté a regañadientes, porque no tenía ni paraguas ni pie para los flashes.

Personalmente me quedo con estas dos:

_MG_0137.JPG

_MG_0170.JPG
Las dos fotografías fueron tomadas igual, con un flash desnudo abajo a la derecha iluminando el fondo (un mueble lacado en blanco), otro flash arriba a la izquierda muy cerca de las flores con el difusor de goma eva puesto, y también el flash de la cámara puesto con una compensación de -2 para rellenar un poco las sombras de los otros flashes.
Si hubiera tenido más tiempo y el paraguas, lo habría utilizad desde la derecha para iluminar mejor la flor que se ve más abajo del todo, pero no lo hice en este caso para no crear sombras en la de arriba.

Algunos paraguas con el tiempo van tomando un tinte amarillento que, si bien nos da un toque cálido a la foto (bonita excusa, ¿no?), la verdad es que no queda demasiado elegante.

Para limpiarlo, podemos utilizar el método que explican en el blog Ahorro Diario, blog que no tiene nada que ver con la fotografía, pero que en este caso nos viene perfecto a los “strobistas”.

Dicho método consiste en meterlo abierto en la bañera, y pulverizar el paraguas con un spray relleno de agua con un chorrito de amoníaco y unas gotas de lavavajillas. Después de que haga efecto un rato, terminar de limpiarlo con una ducha de agua, primero caliente y después fria.

Después de secarlo con papel de cocina (insistiendo en las varillas para que no se oxiden) lo dejamos que termine de secarse en la misma bañera y debe quedar como nuevo.

El método no lo he probado personalmente, pero seguro que funciona.

Si queréis ver los comentarios de otras personas, os remito a la FUENTE original del remedio.

Siento tener el blog un poco descuidado, pero es que he estado una buena temporada sin hacer fotografías, y más tiempo todavía sin sacar un flash a la calle, lo que ha provocado la escasez de actualizaciones.

Ahora, para colmo, he descubierto hoy que se ha estropeado la cámara (así, por las buenas), y parece ser que la única solución pasa por el Servicio Técnico.

Espero poder tener la cámara operativa dentro de poco, aunque me temo que un mes largo no me lo quita nadie…  😦

En fin, buscaré a ver si tengo cosas atrasadas que poner mientras las cosas vuelven a la normalidad…