Un accesorio para sujetar el flash bastante cómodo de transportar son los Super Clamps de Manfrotto.
Sinceramente, no lo he visto nunca “en persona”, por tanto no puedo decir qué tal funciona, aunque todo el mundo habla muy bien de él, pero su precio me echaba para atrás.
Hace tiempo, vi en una tienda un sucedáneo barato y me lo compré.
Concretamente es este modelo, de la marca Hama:
Como digo, ya lo tengo desde hace tiempo, pero olvidé comentarlo en su día, por lo que no recuerdo el precio que tenía, aunque sí que recuerdo que dije que como valiera más de 5 € no lo compraba, así que creo que rondaba unos 3 €.
La pinza se abre hasta unos 2 cm sin problema y tiene una base de goma para evitar deslizamientos por si no se quiere usar la pinza.
El tornillo de la cabeza no tiene fijación y el peso del flash lo mueve (está pensado para cámaras compactas), por lo que hay que buscar el sitio correcto para que haga tope y no se caiga. Eso sí, la pinza es fuerte y el peso del flash no hará que se llegue a caer al suelo, lo he probado completamente en horizontal sin problema.
La pinza, junto al disparador y el flash tiene este aspecto:
En fin, no es ninguna maravilla, pero puede llegar a sernos útil en alguna ocasión.


